Libros - Pintura - Dibujo - Fotografía Escultura - Sonidos - Blog

Diego Martínez Lora

93 relatos breves como por ejemplo:
 

10

Dormía

mucho para soñar con lo que no podía tener en la realidad. Se volvió casi transparente como hecho de material onírico. No entendían cómo es que se mantenía saludable, si no comía nada ni hacía ejercicios. Lo increíble es que en sus sueños había aprendido a resolver todos los problemas del mundo, lo había transformado en un verdadero paraíso. Se prohibió el ingreso a todo elemento negativo para una sociedad totalmente feliz, libre de atrocidades y de perversiones. Estaba convencido de que su actividad onírica influiría en el mundo real así como las oraciones de los religiosos.

11

Ella

era muy alta y cuerpona. Él era pequeño, pero con un bigote exageradamente largo. Los dos andaban por la calle muy abrazados. Cada cierto tiempo ella se agachaba y él se empinaba para besarla. Los vecinos comentaban irónicamente, allí vienen la giganta y el enano. A esa mujer le debe de doler el cuello y a él, las puntas de los pies. Con ese bigote el enano le debe de limpiar los zapatos. No se cansaban de criticarlos, sin embargo, verlos era la única felicidad del vecindario.

 

12

La

debilidad del acero. El coche era totalmente automático y el "conductor" era un robot. Le habían dado la apariencia de un hombre común. Se detuvo donde lo programaron para recoger a una persona. Allí subió una mujer hermosa y despampanante, muy humana por todos sus lados. El robot comenzó a transpirar aceite y el coche no lograba arrancar. El proceso nunca había demorado tanto. Ante la inmovilidad, la mujer se bajó del carro y se fue a pie llevándose su femineidad al compás de unos tacos muy altos. El coche y el robot demoraron unos minutos en recuperarse. Qué-mu-jer-tan-be-lla, se escuchó decir en su voz robótica.

 

diego@diegomartinezlora.com              Página principal                     ©Diego Martínez Lora 2010